Anoche me acordé de tus pantalones rojos; de ir al metro y dejarlo escapar una, dos o tres veces para seguir robándonos besos. Pensar en menudo tacto a polipiel, aunque no supiese lo que era, mientras te acariciaba la zona baja de la espalda con una mano y con la otra echaba tímidas miradas al reloj (no podías llegar tarde); simplemente me hacía gracia la palabrita, y tú seguías ahí, sorbiéndonos los minutos a ritmo frenético. Después de dejarte yo volvía a terminar lo que estaba bebiendo y estos me preguntaban que qué tal había ido todo. Yo les decía que bien, que poco a poco, que nos estabamos conociendo, pero seguía sonriendo para mis adentros con lo del tacto a polipiel y encantado con lo de dejar escapar el metro; delante de ellos no era lo mismo y, esos diez o veinte minutos sólos, esperando, eran la gloria, aquello por lo que valía la pena toda la semana. Un día me dijiste que se te rompieron los pantalones rojos. Tampoco era plan de ponerse una rodillera fosforita en las ingles o en la raja del culo (ya no recuerdo por dónde se rompieron), así que los tiraste o los usaste como trapo (tampoco lo recuerdo). El caso es que pantalones había tocado algunos antes que ese y algún otro después; tu habías hecho lo mismo, incluso te compraste otros, no ibas a ir desnuda por la calle. El caso, repito, es que anoche me acordé de esos pantalones rojos. Tal vez por eso, dejé escapar el metro una, dos o tres veces, tal vez, en su recuerdo.
26 March, 2007
Rojos
Comments »
The URI to TrackBack this entry is: http://nakedsaturn.blogsome.com/2007/03/26/rojos/trackback/
No comments yet.
RSS feed for comments on this post.
Leave a comment
Line and paragraph breaks automatic, e-mail address never displayed, HTML allowed: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <code> <em> <i> <strike> <strong>
