El libro lo compré casi a ciegas, sólo había leído una pequeñísima reseña en un diario gratuito hace unos meses y, para qué engañarnos, im-prezionante. Creía que Dahl sólo se dedicaba a escribir cuentos para niños (investigando hoy ya he salido de mi error) así que, cuando leí el pequeño resumen de la trama, tuve que asegurarme de que se trataba del mismo Dahl que pensaba.
En forma de diario autobiográfico, se nos cuenta la historia de Oswald, uno de los mayores fornicadores de todos los tiempos que, de forma un tanto casual, se entera de la existencia de un potente afrodisíaco en forma de polvos de una clase de escarabajo localizado en una parte concretísima de Sudán. Hasta allí se embarca y se hace con una buena cantidad de material, el cual, vende a personalidades por Europa.
No contento con ello, junto con un profesor que le confía el secreto de la conservación del esperma y una potente amiga, deciden crear un banco de semen de las personalidades más destacadas de la época. Empezando por Alfonso XIII y siguiendo por Proust, Puccini, Freud, Picasso, Einstein y una larga lista más, vemos como las situaciones son cada vez más rocambolescas para derivar en un final (que lógicamente no voy a desvelar) de esos que te arrancan un ¡toma ya!
Lectura recomendadísima.

