Resulta que ayer, por fin, aprobé mi némesis de segundo, las ecuaciones diferenciales, por la puerta grande. Resulta que, al llegar a casa, veo que, por fin, también ha llegado mi disco de Solefald. Resulta que ayer teníamos un concierto y, lo que iba a ser un día cuasi perfecto, se quedó en eso, un día de locos.
Por resumir un tanto la historia, dos tipos de otro grupo han currado a nuestro batería. Después de hacer papeleos y gestiones, decidimos dar el concierto; nuestro batería, mezcla de negro zumbón de esos a los que pintan con betún la cara y mezcla del feo de Star Trek, con la mano totalmente hinchada, hizo un concierto de esos grandes, pero grandes.
Al terminar, además de recoger todo el asunto, tocó ir a comisaria y al hospital a hacer un parte de lesiones y, ya sobre las cuatro de la mañana, me fui a la cama a pensar cómo se había torcido el día. Cuando iba a llegar a las partes malas debí quedarme dormido; me he levantado todavía con una sonrisilla estúpida.
Mis sentimientos los describe la imagen:


Quédate con lo mejor de tu día, que desde luego fue bastante, que no te lo amarguen 2 tipejos con mucho dinero y poca voluntad de ser personas.
Comment by Gherion — 24 February, 2007 @ 7:33
¿Han sido unos rumanos con chándal y dientes de oro, verdad? Ya os dije que no os juntaseis con los Negura Bunget ni con malas compañías, vais a terminar mal xD
Comment by V-sophe — 28 February, 2007 @ 10:29