Anoche, después de ensayar, quedé con un amigo para tomar una cerveza y hablar de nuestro devenir. Lo que en un principio pudo comenzar como la enésima conversación sobre black metal noruego del estilo Carpathian Forest, termino en una charla un tanto más… ¿profunda? acerca de su estado de ánimo. A decir verdad, yo no dije realmente mucho (mi cerveza se terminó el doble de rápido que la suya), pero es que tal vez tampoco tuviese mucho que decir, simplemente escuchar. Parece ser que la charla sirvió para algo y todo fue algo mejor en su pequeña cabeza, lo cual, me alegra.
De todos modos, no siempre alguien te dedica una obra; aunque no sea el enésimo best-seller que pone en entredicho la supremacia de la iglesia católica o tenga la calidad de un Auster del Carrefour, el valor que tiene, por lo que supone de autobiográfico y el haberme hecho partícipe en su juicio, es muy superior.
Como no voy a hacer una entrada tan moñas: \m/ Stay Metal! \m/
